La cadena de frío es el proceso por el cual se asegura
que un producto de consumo ha permanecido de forma controlada
bajo unas condiciones de temperatura determinada a lo largo de
la cadena de suministro, de forma que sus propiedades se
mantienen inalteradas o razonablemente conservadas asegurando
no sólo la calidad del producto sino también su valor comercial
o económico. Se aplica a productos
alimenticios, farmacéuticos-sanitarios, flores, equipos
electrónicos…